Hoy caí en la cuenta que hay otra cosa que me pone de mal humor aparte de dormir menos de ocho horas, que me hagan esperar o la ausencia de sol. Los Olores. Los malos olores. Me dí cuenta que tengo una percepción extrasensorial en mi nariz, y cuando entro a un sitio, como por ejemplo en el portal de mi casa, y huele a mezcla de cuscus con patchouli, ya subo de mal humor. Pero esto empeora cuando entro en el pasillo de las buhardillas y huele, sin exagerar, a alitosis. Es realmente incómodo entrar en mi casa. Pero he decidido desafiar a mi nariz, asi que antes de abrir la puerta de las buhardillas respiro un par de veces hondo y cojo el aire suficiente para abrir la puerta con llave, cerrar la puerta con pestillo, ir hacia la puerta de mi casa, abrir dos llaves de mi puerta y volver a cerrarla.
Así que mi humor en Madrid es proporcional a mi capacidad pulmonar.
martes, 12 de mayo de 2009
aguantar la respiracion
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4 comentarios:
Si volvieras a Mallorca olerías a mar....
Lo tienes más fácil que volver a Mallorca. Pon un ambientador en una esquinita del portal. Nadie lo notará y olerá mejor.
jjajaja anonimo, o carmen.... quiero oler a mar, quiero oler a mar, quiero oler a mar, quiero oler a mar... que error irme.
Dignamita jajaja me parto contigo, jajaj lee tu consejo otra vez. A que suena a consejos de la marie claire? juasjuasjuas gracias por tu consejillo, pero ya bastabte tengo con cambiar la luz del pasillo cuando se funde, que no hay Dios que la quite....
es que siempre he creido que valdría para redactora de una revista de ésas, aunque prefiero la SuperPop que el nivel intelectual es más parecido al mío...
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