Me gustaría saber por cuántas manos habrán pasado todos los paraguas que me olvidé. Algún beso habrá caido bajo las varillas, seguro. Quizás han visitado algún país, o estén descansando en algún paraguero conociendo a otros paraguas. Habrán tenido varios dueños, imagino. Como los mecheros o como esos libros que se dejan en los árboles de Barcelona para que la gente los reutilice.
martes, 29 de diciembre de 2009
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Embudeando
Si está claro. Que cuando no se está en casa no se puede escribir, y si no se escribe (muchas veces) no se reflexiona, y si no se reflexiona, no se saca nada en claro. Y se amontonan las vivencias, y los pensamientos sin colocarlos, como la ropa limpia cuando la destiendes.
Y se confunden cosas, miradas, gestos, palabras...
Menos mal que, como dice Dignamita, siempre hay un momento en el espejo del baño, en el que te reconoces.
martes, 22 de diciembre de 2009
clases de A V I D, clases de V I D A.
AVID tiene las mismas letras que VIDA.
Y bueno, hasta ahora me la daba. Hoy termino, y me da tristeza. Por el programa, por la actividad, por las clases de los viernes, por el café, por los compañeros, por mi profe.
jueves, 17 de diciembre de 2009
Las Vegas, o donde ante un wellcome se responde con otro wellcome.
miércoles, 16 de diciembre de 2009
Otra forma de dividir.
Mi compañero, Tito, también tiene su propia división del mundo. Los que utilizan tijeras y los que (sabiamente) utilizan cutter.
martes, 15 de diciembre de 2009
desayunador que lo desayune
Día 1.
Cubiertos de plástico, muy poco útil.
Día 2
El mejor de todos. Las patatas recien hechas.
Día 3
Patatas con demasiada especie.
Día 4
Baggle. Que para el aeropuerto ya es mucho.
Día 5. Un croissant, tan triste que se me olvidó fotografiarlo.
Día 6. Una muffin, del starbucks.
Día 7
Un buen The End.
martes, 1 de diciembre de 2009
objeto perdido, objeto querido (versionado)
Me gustaría dedicarle un espacio a esos objetos perdidos, objetos queridos de los que habla Dignamita en su bulín. Es sobre mi pitillera Lxla. Una bolsita para guardar el tabaco de liar hecha a mano, preciosa, con topitos rojos sobre fondo rosa. La última vez que la ví fue cuando salí de los cines princesa, el martes pasado. Recuerdo que me hice un cigarro en la salida mientras comentábamos la última de Daniel Monzón.
Nunca más la vi.