
En realidad el año empezó mucho antes, exactamente 24 horas antes, en la puerta del sol con Dignamita. Igual, con 12 uvas (peladas y sin pipos, por supuesto), 12 campanadas, y sustituyendo el glamouroso champagne frances por una humilde lata de cerveza. Y bueno, no podía haber tenido una mejor entrada de año. El 2010 promete, oh yeah!
viernes, 1 de enero de 2010
366 días
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1 comentario:
me lo pasé genial ese día... sobre todo con la coña que les hicimos creer a nuestros amigos nocturnos!!! juas juas, el poder de Pedro!!!
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