Si está claro. Que cuando no se está en casa no se puede escribir, y si no se escribe (muchas veces) no se reflexiona, y si no se reflexiona, no se saca nada en claro. Y se amontonan las vivencias, y los pensamientos sin colocarlos, como la ropa limpia cuando la destiendes.
Y se confunden cosas, miradas, gestos, palabras...
Menos mal que, como dice Dignamita, siempre hay un momento en el espejo del baño, en el que te reconoces.
miércoles, 23 de diciembre de 2009
Embudeando
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1 comentario:
Me encanta que utilices mi frase y mi concepto,jejeje. Toma más fuerza cuando una se mira en el espejo de un baño público llevando dos copitas de más jejeje.
Para mí es fundamental poder reflesionar en voz (digo, escritura) alta.
Ánimo, pequeña, que este es tu espacio
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