Esta es la historia de dos compañeros conejos que van todo el año vestidos como tales pero que sólo trabajan un día al año: el día de Pascua. Se meten en las casas a esconder huevos de Pascua a los niños.
Alergia a ver la vida según está... PIE DE FOTO: En el 82. Me estaría comiendo a naranjito. Y sí, tengo un trasquilón en el flequillo, y sí, parezco un niño.
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