jueves, 19 de marzo de 2009

Chocolat

Cuando estaba en quinto de EGB, más o menos a la edad de 10 años, conseguiría mi primera y única matrícula de honor. En Manualidades, que ahora se llama pretegnología, artes plásticas y un sinfín de nombres más para liarnos.
Era el día del padre y teníamos que hacer una tarta. Recuerdo que pensé qué bien le sabría a mi padre la tarta titulada MATRICULA DE HONOR. Tres pisos de bizocho no muy bañados en almibar porque no le gusta mucho y recubierta magníficamente con chocolate y fideos de colores.
No volví a conseguir otra matrícula en mi carrera académica ni a hacer otra tarta.
Hace ya 18 años de esto, pero lo recuerdo como si fuera ayer.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En manualidades cocinábais?? Esa matricula de honor se puede contar, yo la que saqué fue en la universidad en un trabajo comparativo entre la peli y el libro de las Edades de Lulú... sacar una matrícula sobre el análisis de un relato erótico.... no sé yo. Lo tuyo mucho más tierno, claro.

Anoche dijo...

no cocinábamos, solo hicimos una tarta por el dia del padre... pero qué tarta!

cuanto erostismo suelto por toledo!

Marisa dijo...

Al igual que la prima, yo tb hice una tarta en al cole, por el día del padre.......
A diferencia que la mia solo sirvió pa la foto....ya que fué directamente a la basura de lo mala mala que estaba.....
Claro asi me va...que la cocina y yo somos INCOMPATIBLES!!!
:-P